黑料专区

San Salvador
El Salvador

Secretary-General's remarks at ceremony for XXIII Anniversary of the Peace Agreements in El Salvador [scroll down for Spanish version]


Statements | Ban Ki-moon, Former Secretary-General


Como esta ceremonia muestra, las Naciones Unidas y el Salvador comparten un estrecho v铆nculo. 

Perm铆tanme citar las palabras del poeta Roque Dalton y referirme a ustedes, salvadore帽os, como 鈥渕is compatriotas, mis hermanos鈥.

[As this ceremony illustrates, the 黑料专区 and El Salvador share a lasting bond.  Please allow me to draw from the words of the poet Roque Dalton and refer to you, Salvadorans, as 鈥渕is compatriotas, mis hermanos鈥.] 

I am profoundly honoured to be the first 黑料专区 Secretary-General to take part in this anniversary event.

It is deeply meaningful for the 黑料专区.  And it is deeply moving for me personally, particularly at this time.

Look around the world.  We see conflict.  We see discord.  We see bloodshed.

In many troublespots, people say:  Our differences are too wide.  The wounds are too deep.  Peace is not possible. 

To all of them, I say: Look to the people of El Salvador.

Peace is precious and peace is possible. 

That is El Salvador鈥檚 message to the world.  That is your gift to humanity.

Thank you El Salvador!

Together, we remember. 

The war grinded on for over a decade.  More than 75,000 Salvadorans were killed.  More than a million people were displaced. 

We celebrate the courage and wisdom of Salvadoran leaders and the Salvadoran people to choose the road of peace 鈥.to overcome differences through dialogue ...  to transform society through mutual respect and tolerance.

Your peace-making and peace-building experience also left a lasting imprint on the 黑料专区. 

The 黑料专区 Mission in El Salvador 鈥 ONUSAL -- blazed a trail where many UN operations followed. 

ONUSAL was the first UN mission to stress post-conflict peace-building and the need to strengthen the pillars of peace to avoid a relapse to fighting.

The peace agreement placed human rights at the centre of every institutional framework, every policy and every programme. 

Human rights monitors were sent to El Salvador before a cease-fire had been secured to help defuse tensions and hasten peace.  A Truth Commission helped redress the legacy of abuse.  

In these and other ways, the peace process pioneered a new generation of peace operations and profoundly shaped how the 黑料专区 faces global challenges to this very day.

ONUSAL became a standard for successful peacekeeping, not only because we learned many important lessons, but because it was so formative for many UN officials who went on to lead operations elsewhere. 

For all these reasons, your efforts have helped advance peace in virtually every corner of the world.

This, too, is your legacy.  This, too, we celebrate today.

The Accords remind us that peace is a process 鈥 it must be built every day.

El Salvador faces daunting challenges today. Citizen insecurity, social exclusion and lack of opportunities prevent many Salvadorans from reaping the full dividends of peace.

Every four hours, one woman or girl is a victim of sexual violence.  Forty per cent of murders target children and youth. 

My message to all Salvadorans is to work together to keep the spirit of the Peace Accords alive.

Keep it alive by deepening reconciliation and dialogue within Salvadoran society 鈥 including through the vital work of the National Council on Citizen Security and Coexistence.

Keep it alive by fully upholding international human rights obligations.

Keep it alive by intensifying efforts to safeguard the rights of victims, building on the 2010 official apology. To consolidate peace, structural challenges such as inequality and exclusion must be addressed. 

To ensure social cohesion, all communities must be part of the conversation. 

No one can be left behind. 

El Salvador will be greatly strengthened through inclusive and accountable institutions and mechanisms that bring in the voices of vulnerable groups 鈥 including indigenous peoples, the LGBT community, women and young people.

Last month, I went to Lima, Peru and had the pleasure of meeting former Secretary-General of the 黑料专区 Javier Perez de Cuellar. 

Secretary-General Perez de Cuellar worked until the last minute of his last day in office 鈥 and beyond -- to help secure peace for El Salvador. 

He said that peace must be a 鈥渧ictory with no losers.鈥 Many years later he wrote that he 鈥済ave very high priority to El Salvador, where it seemed 鈥 a newfound potential of the 黑料专区 was being severely tested.鈥 Over the last twenty-three years, thanks to your courage and determination, that potential for sustainable peace has been deepened here in El Salvador and far beyond.

We continue to grapple with age-old challenges 鈥 balancing tensions between peace and justice鈥 between the interests of those with power and the population at large 鈥 between short-term urgency and long-term sustainability.

But we are making progress thanks to your lessons and your example. 

Your leaders continue to inspire us to this day.  Many years ago, Monsignor Oscar Romero defined the meaning and practice of peace.

鈥淧eace,鈥 he said, 鈥渋s not the product of terror or fear (or)鈥 the silence of cemeteries鈥eace is the generous, tranquil contribution of all, to the good of all鈥t is right and it is duty.鈥

From here, let us pledge to continue that righteous journey until we reach our destination:  a future of peace for all the people of El Salvador, the region and our world.

Muchas gracias.

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Spanish

Como esta ceremonia muestra, las Naciones Unidas y El Salvador comparten un estrecho v铆nculo. Perm铆tanme citar las palabras del poeta Roque Dalton y referirme a ustedes, salvadore帽as y salvadore帽os, como 鈥渕is compatriotas, mis hermanos鈥.

Es un profundo honor para m铆 ser el primer Secretario General de las Naciones Unidas que participa en este aniversario.

Tiene un gran significado para las Naciones 脷nidas. Y es muy conmovedor para m铆 personalmente, en especial en los momentos que vivimos.

Miren al mundo. Vemos conflicto. Vemos discordia. Vemos derramamiento de sangre.

En muchos lugares dif铆ciles la gente dice: nuestras diferencias son demasiado grandes. Las heridas son demasiado profundas. La paz no es posible.

A todos ellos les digo: miren al pueblo salvadore帽o.

La paz es valiosa y  la paz es posible.

Ese es el mensaje de El Salvador al mundo. Ese es su regalo a la humanidad

Gracias El Salvador!

Juntos, recordamos.

La guerra se prolong贸 durante m谩s de una d茅cada. M谩s de 75.000 salvadore帽os fueron asesinados. M谩s de un mill贸n de personas fueron desplazadas.

Celebramos el valor y la sabidur铆a que mostraron los l铆deres y el pueblo salvadore帽o al elegir el camino de la paz鈥l superar las diferencias a trav茅s del dialogo鈥l transformar la sociedad con respeto mutuo y tolerancia.

Su experiencia en el establecimiento y la consolidaci贸n de la paz dej贸 tambi茅n una huella duradera en las Naciones Unidas.

La Misi贸n de Observadores de las Naciones Unidas en El Salvador (ONUSAL) abri贸 un camino que siguieron despu茅s muchas operaciones de las Naciones Unidas.

ONUSAL fue la primera misi贸n de las Naciones Unidas que trabaj贸 en la consolidaci贸n de la paz y en el fortalecimiento de los pilares de la paz para evitar que se reanudaran los combates. Los Acuerdos de Paz situaron los derechos humanos en el centro de cada marco institucional, de cada pol铆tica y de cada programa. Se desplegaron observadores de derechos humanos antes de que se concertara un alto el fuego, para ayudar a reducir las tensiones y acelerar el proceso de paz. Una Comisi贸n de la Verdad ayud贸 a reparar el legado de abusos. De esta y otras maneras, el proceso de paz salvadore帽o abri贸 el camino a una nueva generaci贸n de operaciones de paz y determin贸 en gran medida la manera en que las Naciones Unidas se enfrentan hoy a los problemas mundiales. La ONUSAL se convirti贸 en modelo de un mantenimiento de la paz exitoso, no s贸lo porque aprendimos muchas lecciones importantes, sino porque fue enormemente formativa para muchos funcionarios de las Naciones Unidas que luego dirigieron operaciones en otros lugares. Como resultado de ello, sus esfuerzos han ayudado a promover la paz en pr谩cticamente todos los rincones del mundo. Este es tambi茅n su legado. Esto es tambi茅n lo que celebramos hoy.

Los Acuerdos de Paz nos recuerdan que la paz es un proceso: se debe construir cada d铆a. En la actualidad, El Salvador afronta enormes desaf铆os. La inseguridad ciudadana, la exclusi贸n social y la falta de oportunidades impiden que muchas y muchos salvadore帽os cosechen plenamente los beneficios de la paz. Cada cuatro horas, una mujer o ni帽a es v铆ctima de violencia sexual. El 40% de los asesinatos se cometen contra ni帽as, ni帽os y j贸venes. Mi mensaje para todas y todos los salvadore帽os es que trabajen juntos para mantener vivo el esp铆ritu de los Acuerdos de Paz. Mant茅ngalo vivo profundizando la reconciliaci贸n y el dialogo en la sociedad salvadorena - incluido el que se lleva a cabo a trav茅s de la labor fundamental del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia. Mant茅ngalo vivo respetando plenamente las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. Mant茅nganlo vivo redoblando sus esfuerzos para proteger los derechos de las victimas, continuando el camino iniciado con la disculpa oficial de 2010. Para consolidar la paz hay que resolver problemas estructurales como la desigualdad y la exclusi贸n. Para lograr la cohesi贸n social, todas las comunidades deben participar en las conversaciones. Nadie debe quedarse atr谩s. El Salvador se ver谩 enormemente fortalecido con instituciones incluyentes y responsables y mecanismos que acerquen las voces de los grupos vulnerables a la toma de decisiones, incluidos los pueblos ind铆genas, la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales, y trans, las mujeres y los j贸venes.

El mes pasado fui a Lima (Per煤) y tuve el placer de reunirme con el ex Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. Javier P茅rez de Cu茅llar. El Secretario General P茅rez de Cuellar trabaj贸 hasta el 煤ltimo minuto de su 煤ltimo d铆a en el cargo, e incluso despu茅s, para ayudar a asegurar la paz en El Salvador. El dijo que la paz debe ser una 鈥渧ictoria sin perdedores鈥. Muchos a帽os despu茅s escribi贸 que hab铆a dado gran prioridad a El Salvador, donde parec铆a que el potencial reci茅n descubierto de las Naciones Unidas se estaba sometiendo a una dura prueba. Durante los 煤ltimos veinte y tres a帽os, gracias al valor y a la determinaci贸n que han demostrado, ese potencial para la paz sostenible se ha profundizado aqu铆 en El Salvador y en otros lugares. Seguimos afrontando viejos desaf铆os -como equilibrar las tensiones entre la paz y la justicia鈥 entre los intereses de los que tienen el poder y los de la poblaci贸n en general鈥 entre las urgencias cortoplacistas y la sostenibilidad a largo plazo. Pero estamos haciendo progresos gracias a sus ense帽anzas y su ejemplo. Sus l铆deres contin煤an inspir谩ndonos hoy. Hace muchos a帽os Monse帽or Romero defini贸 el significado y la pr谩ctica de la paz. La paz, dijo, 鈥渘o es el producto del terror ni del miedo, la paz no es el silencio de los cementerios鈥 la paz es la aportaci贸n generosa, tranquila, de todos para el bien de todos鈥. Desde aqu铆, compromet谩monos a proseguir por el camino correcto hasta llegar a nuestro destino: un futuro de paz para el pueblo de El Salvador, la regi贸n y el mundo.

Muchas gracias.