
Mensaje del Secretario General 2026
En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, rendimos homenaje a los trabajadores que, con dedicación, prestan ayuda vital a millones de personas necesitadas.
También afrontamos una terrible verdad:
Estar al servicio de los demás es ahora más peligroso que nunca.
Más de un millar de trabajadores humanitarios han sido asesinados en los últimos tres a?os.
La mayoría de ellos eran locales y prestaban servicio a su propia comunidad.
Muchos otros sobrevivieron a duras penas a disparos, proyectiles, bombas, secuestros o violaciones.
Las escuelas y los hospitales están bajo ataque.
Y los nuevos instrumentos de guerra, entre ellos los drones armados, acarrean nuevos riesgos.
Al mismo tiempo, la confianza se está viendo minada por la desinformación.
La financiación humanitaria está sufriendo recortes.
Y el acceso humanitario se topa con restricciones.
Vemos cómo se bloquea el paso de convoyes de ayuda.
Cómo los trabajadores humanitarios son amenazados, detenidos y recluidos.
Y cómo las personas que necesitan apoyo desesperadamente se quedan sin él.
Los ataques contra el personal humanitario son ilegales.
Y las consecuencias son devastadoras.
Para las familias que luchan por sobrevivir.
Los ni?os que esperan comida.
Los pacientes que necesitan cuidados urgentes.
Y muchísimos más.
El mundo ha asumido compromisos.
Ahora, debe actuar:
Respetar las normas de la guerra;
Garantizar el acceso seguro;
Hacer que los responsables rindan cuentas;
Y proporcionar recursos suficientes.
Los trabajadores humanitarios defienden a las personas necesitadas.
Nosotros debemos defenderlos a ellos.
Debemos actuar ya en pro de la humanidad.
Los trabajadores humanitarios defienden a las personas necesitadas. Nosotros debemos defenderlos a ellos.

