Mensaje del Secretario General para 2026
Hoy honramos la memoria de las víctimas del Holocausto con una reflexión solemne y una determinación inquebrantable.
Lloramos a los seis millones de judíos asesinados por los nazis y sus colaboradores, así como a los romaníes y sintis, a las personas con discapacidad y al sinnúmero de otras personas que perecieron.
Cada víctima tenía un nombre.
Cada víctima tenía esperanzas y sue?os.
Y a cada una de esas víctimas se le negaron y destruyeron los derechos sistemáticamente.
Cuando recordamos estas verdades indiscutibles, recordamos su humanidad.
Lloramos por todo lo que se perdió y por todo lo que pudo haber sido.
El Holocausto no fue inevitable.
Quienes lo idearon manifestaron sus intenciones con claridad; su odio y violencia estaban a la vista de todos.
Los hechos son innegables. Sin embargo, hoy en día vemos avanzar las fuerzas de la distorsión y la negación.
El antisemitismo, la intolerancia, el racismo y la discriminación son avivados por la retórica deshumanizadora y facilitados por la indiferencia.
Debemos adoptar una postura firme, en la que honremos a las víctimas del pasado y evitemos nuevas atrocidades.
Debemos renunciar al odio y a la injusticia dondequiera que aparezcan.
Debemos defender el derecho de toda persona a vivir sin miedo, con dignidad y en paz.
Ese es el fundamento de las Naciones Unidas.
En este día, y todos los días, honremos la memoria de las víctimas del Holocausto reafirmando la humanidad que nos es común y defendiendo la dignidad del ser humano y los valores que nos unen a todos.
António Guterres